“Crear una marca es sinónimo de que los empleados de una compañía tengan unos valores que los diferencian.

Hemos hecho un buen trabajo de creación de marca cuando es posible distinguir a los empleados de una compañía frente a los que trabajan en otras empresas del mismo sector. Decimos que llevan la marca tatuada en sus comportamientos. ¿Cómo? Gracias a los valores. (…)

La construcción de los valores se hace en el día a día de la compañía, con cada una de las decisiones de los directivos y de los equipos. (…)

Decidimos reunir a todo el equipo en plantilla, entonces 150 personas, entre España y Portugal. Dudamos; el inicio de una crisis que parecía iba a ser profunda y duradera ¿era el mejor momento para invertir en desplazar a 150 personas desde nueve ciudades diferentes para pasar tres días juntos? Nuestra apuesta fue por el equipo. Nos parecía que necesitábamos más que nunca poder atravesar las dificultades y que teníamos que contar con todos y cada uno de ellos. Muchas empresas se estaban empezando a plantear un ERE. Nosotros lanzamos una promesa, permanecer juntos con el apoyo de todos.

Nuestra convención fue un sueño. Literalmente. Al llegar cada persona del equipo se encontró con un pijama en su habitación… ¡Y la invitación de bajar a la primera reunión en pijama! A partir de aquí les invitamos a soñar cuál sería nuestro futuro y nuestras oportunidades. Al final de la convención lo teníamos claro. Contábamos con la fuerza de todos y con nuestros valores. Precisamente los habíamos definido hacía unos meses siguiendo los mismos procesos con los que trabajamos con nuestros clientes: de abajo a arriba. A través de focus groups para definir cuáles eran los valores que de verdad nos identificaban y, a partir de estas bases, cuáles debíamos potenciar para dar el siguiente paso, el que nos tenía que ayudar a conseguir nuestros proyectos estratégicos. (…)

No podemos conseguir nuestro éxito si no comunicamos. Y además de verdad, con sinceridad. Explicar los defectos y pedir ayuda es el mayor ejercicio de transparencia. Y funciona si construimos un equipo donde cada uno reconozca sus defectos y busque complementarse, trabaja literalmente en equipo. (…)

Un directivo me decía: “En comunicación interna la comunicación es verdadera o no es”. Y es que los valores, las campañas, la participación del equipo se resquebrajan cuando hay incoherencias en la relación de los equipos.[1]

 

1 Núria Vilanova, “Micropoderes, Comunicación interna para empresas con futuro”, Ed. Plataforma Editorial, 2013

2 Imagen: “When you dream well your dreams are better”, Pieza publicitaria para Silvaplast matresses.