“El valor del poder colectivo de los consumidores se basa en el valor de una red. Ésta puede ser una red basada en relaciones uno-a-uno, relaciones de una persona con muchas, o de muchas que se interrelacionan entre sí. Cuando las empresas difunden sus historias de marca a través de la publicidad, en la red de consumidores, las  historias se van extiendo, pasando de un miembro a otro de esa red.  El inventor de Ethernet, Robert Metcalfe, lo explicó en su Ley de Metcalfe, que afirma que el poder de una red de n miembros en un contexto de uno-a-uno es igual a n2. No obstante, la Ley de Metcalfe subestima el poder de las redes cuando se trata de relaciones de una persona con muchas otras o de muchas que se interrelacionan, es decir, cuando los consumidores mantienen conversaciones con otros consumidores simultáneamente. Esto lo refleja la Ley de Reed, que se suele utilizar para explicar el fenómeno de las redes sociales. Según Reed, el poder de una red en un entorno de conversaciones múltiples entre diversos usuarios que se interrelacionan, con n miembros participantes es igual a 2n. Siempre que n sea mayor o igual a cinco, el poder de una red de interrelaciones múltiples es siempre mayor que el de una red de red de tipo uno-a-uno. Este sencillo cálculo es el concepto en el que se basa el poder del que goza el consumidor.”

“El poder que recae en manos de los consumidores es la plataforma para el diálogo entre ellos. Las conversaciones de múltiples participantes son las que hacen que una red de clientes sea tan poderosa. La historia de una marca no tiene significado alguno si los consumidores no hablan de ella.”[2]

[1] Imagen: http://www.strategicbusinessdesigner.com/2010/07/social-media-marketing-is-not-working/

[2] Philip Kotler, Hermawan Kartajaya, Iwan Setiawan, “Marketing 3.0”, LID Editorial Empresarial, 2012