Deniz Gamze Ergüven se estrena como directora por lo alto con Mustang: Belleza Salvaje. Presentada en la Quinzaine des Réalisateurs en Cannes, representará a Francia en la categoría de habla no inglesa en la próxima edición de los Óscar.

Un choque generacional y cultural en una sociedad cambiante

Cinco hermanas huérfanas que viven con su abuela y su tío desatan un escándalo después de ser vistas en la playa jugando con unos amigos. A partir de ese momento, la casa donde viven en un pueblo costero de la Turquía remota se empieza a convertir, literalmente, en una prisión. La abuela inicia un proyecto de “fábrica de esposas” educando al grupo de chicas en las artes conservadoras del hogar, y a ofrecerlas en matrimonio. El tío, por su parte, encarna el lado más oscuro de una sociedad marcada por los abusos y la violencia machista.

La narración avanza en crescendo contando, turno a turno, la suerte de cada hermana, desde la mayor hasta la menor, y mostrando la drástica transformación de las chicas en su lucha por la libertad.

A pesar de algunos elementos que pueden ser un poco desacertados, Mustang es una maravillosa invitación a un viaje a caballo entre lo delicado y lo brutal.

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Une película bella e intensa

Efectivamente, a pesar de algunos elementos inconsistentes como la redundancia de la voz en off de la narradora o del choque –posiblemente intencional, y probablemente exagerado- de las hermanas con un aire totalmente occidentalizado o cosmopolita (tengamos en cuenta que desde nuestros países lejanos es fácil confundir todos los clichés que nos vomita la televisión) en un contexto totalmente tradicional y remoto, o de una sucesión de hechos que, hacia al final (y evito spoilear) avanza de manera demasiado rápida o gratuita, la producción cuenta con grandes aciertos que revelan el talento de Gamze.

Mustang es una historia intensa y emocionante que transmite una energía sincera. Esto es el resultado, ante todo, del trabajo de sus protagonistas: la interpretación y carisma de Günes Sensoy, Doga Zeynep Doguslu, Tugba Sunguroglu, Elit Iscan e Ilayda Akdogan es tan auténtica que da fé de una verdadera química de grupo. Todo esto solo suma a una dirección de arte y un manejo de la luz cuidados, y a una ambientación musical eficaz que nos sumergen en el cotidiano más íntimo, a veces memorable, y otras frustrante, de la realidad de las protagonistas.

Mustang sorprende y conmueve al espectador sin caer en clichés de denuncia feminista en los que la mujer es una víctima débil. Más bien todo lo contrario: es un elogio a la mujer femenina y bella, pero también inteligente, valiente y libre; y una defensa a la inocencia de la infancia y de la juventud.

¿Unas Vírgenes Suicidas a la turca?

El grupo de 5 hermanas, el peso de la tradición conservadora y el afán por el matrimonio remiten rápidamente a otras hermanas famosas, como las Bennett del novelón (en el sentido de culebrón) de Jane Austen, Orgullo y Prejuicio. Pero quedándonos en el cine, el encarcelamiento en la casa, las escenas de profundo aburrimiento en las que las piernas y las melenas de las hermanas se enredan en un ambiente profundamente femenino e infantil… hacen pensar muy rápidamente en Sofía Coppola y sus Vírgenes Suicidas

Sin lugar a duda la perspectiva masculina ausente y el objetivo del mensaje final son diferentes, pero es difícil no pensar en un diálogo entre las dos obras… Para terminar, dejo abierta entonces la inquietud sobre hasta qué punto las hermanas de Mustang tienen puntos en común con las hermanas Lisbon, y por qué no, con las hermanas Bennett, y, entonces, hasta qué punto, podríamos deshilar un discurso común que va más allá de los países, y de las épocas…

Mustang estará en salas de cine en Colombia a partir del 1° de enero de 2016.